David Sánchez

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Dónde falla un anuncio: en el gancho, en el guion o en la oferta

25.09.2026   Publicidad digital

Cuando un anuncio no rinde, lo normal es tirarlo y hacer otro. Es caro, y lo peor no es el dinero: es que no aprendes nada y vuelves a fallar igual.

Un vídeo puede perder a la gente en tres sitios, y cada uno se arregla tocando una cosa distinta. Lo separo con tres divisiones que salen de columnas que ya tienes en el Administrador de Anuncios.

HOOK = reproducciones de 3 segundos ÷ impresiones.
Cuántos frenan el scroll. Si sale bajo, el problema está en el primer plano y en la primera frase. No reescribas el anuncio entero: el resto no lo está viendo nadie, así que cambiar el final no puede mejorar nada.

RETENCIÓN = ThruPlay ÷ reproducciones de 3 segundos.
De los que entraron, cuántos llegan al final. Si sale bajo, el gancho funciona pero el guion se cae por el medio. Casi siempre es que la promesa del principio tarda demasiado en concretarse. Corta por donde se aburren, no por el final.

CONVERSIÓN DEL CUERPO = clics en el enlace ÷ reproducciones de 3 segundos.
De los que lo vieron, cuántos dan el paso. Si sale bajo con las otras dos bien, el creativo no es el problema: lo es la oferta o la llamada a la acción. Entretiene y no vende.

Lo importante de esto no son los umbrales, es el orden. Si el hook está roto, los otros dos números son ruido estadístico calculado sobre cuatro personas. Se arregla de arriba abajo, de uno en uno, midiendo entre medias.

Y una advertencia sobre las bandas de referencia que circulan por internet: no valen gran cosa. Un hook del 22 % puede ser excelente en un nicho y malo en otro. El único punto de comparación honesto es el mejor anuncio de esa misma cuenta, porque comparte público, formato y subasta.