Cuando una campaña lleva días sin resultados, lo primero que hago no es tocar la puja: es comprobar que el dato no me esté mintiendo.
Reviso píxel, eventos, CAPI y UTMs, y lo contrasto con la plataforma de venta. Si la medición está rota, cualquier decisión posterior es a ciegas.
Con el trakeo sano, busco dónde se rompe el embudo siguiendo los números en orden: impresiones, CTR, clics, landing, conversión. Si el CTR está por el suelo, el problema es el creativo, y meterle más dinero solo hace perder más rápido. Si el CTR va bien pero no convierte, el problema está después del clic. Y si convierte pero caro, miro frecuencia y saturación de público.
Dos reglas: no tocar cinco cosas a la vez, y no juzgar antes de tener volumen.