Llevaba tiempo trabajando con PostgreSQL y MySQL, así que pensaba que un framework web me iba a alejar de los datos. Pasó lo contrario.
En Django cada clase de models.py es una tabla. Los campos son columnas, las ForeignKey son claves foráneas con su ON DELETE, y las migraciones son los ALTER TABLE que antes escribía a mano, pero versionados.
Lo que más me costó no fue el ORM, fue acostumbrarme a que el framework ya trae resuelto casi todo: listados, paginación, formularios, panel de administración. El trabajo no es programarlo, es saber qué heredar.
Sigo pensando en SQL cuando diseño; simplemente ahora lo escribo en Python.